CUENCAS TRIASICAS DE LA PRECORDILLERA DE SAN JUAN
 

SECTOR DE BARREAL - CALINGASTA

Los rasgos generales y ordenamiento estratigráfico de este depocentro han sido provistos por numerosas contribuciones, debiéndose destacar entre ellas los trabajos de síntesis realizados por Groeber y Stipanicic (1953), Stipanicic (1972, 1979, 1983), Stipanicic y Bonetti (1969).


Estratigrafía

En la región de Barreal - Sorocayense este conjunto fue formalmente dividido por Stipanicic (1957, 1972, 1979) y Stipanicic y Bonetti (1969) en las Formaciones Barreal, Cortaderita y Cepeda, mientras que algo más al norte, en El Alcázar e Hilario, se reconocen las Formaciones Agua de los Pajaritos, El Alcázar e Hilario (cf. Stipanicic, 1979).

De acuerdo con el mencionado autor, la Formación Barreal (180 - 216 m) se compone de una sucesión arenoso conglomerádica en la base y culmina con términos pelíticos (limolitas tobáceas y arcilitas bentoníticas) entre las que se intercalan niveles delgados de tobas, areniscas y conglome rados lenticulares.

La Formación Cortaderita (197 - 216 m) está caracterizada por arcilitas bentoníticas oscuras con niveles tobáceos, limolíticos y arenosos de color rosado; la sucesión remata con una potente sección rosada de areniscas tobáceas, areniscas gruesas y conglomerados.

Por su parte, la Formación Cepeda, con un espesor superior a los 240 m, se compone de capas rojas conglomerádicas y de areniscas gruesas que culminan con términos dominantemente pelíticos y tobáceos.

Más al norte, en las cercanías de Calingasta, el Triásico se inicia con un conjunto piroclástico de tonalidad verdosa (Formación Agua de los Pajaritos, 230 m) que pasa en sentido vertical a una importante sección de tobas blanquecinas que representan al tramo basal de la Formación El Alcázar. Esta unidad continúa con secciones pelíticas abigarradas entre las que intercalan tufitas arenosas y conglomerá- dicas y tobas de caída, culminando con ar eniscas y tobas de tonalidades rosadas. El espesor total de la Formación El Alcázar es, según Stipanicic (1979), de 350 metros.

La sucesión sedimentaria local finaliza con la Formación Hilario, de más de 300 m de potencia, caracterizada por su tonalidad rojiza y compuesta por clásticos semejantes a los de la Formación Cepeda.

Desde el punto de vista facial y paleoambiental, López Gamundi y Astini (1992) han efectuado un análisis del área El Alcázar- Agua de los Pajaritos, en el que proponen un modelo de sedimentación de abanico aluvial para los depósitos con glomerádicos basales (hasta 80 m) de la sucesión triásica, y lacustre para un conjunto clástico de hasta 100 m que se sobrepone al anterior. En el sistema lacustre reconocen facies profundas (lutitas y fangolitas oscuras), marginales (areniscas finas con retrabajo de olas y exposición subaérea) y de barras de desembocadura (secuencias grano y estrato crecien tes de areniscas ondulíticas, entrecruzadas y conglomerados finos delgados).

Estos autores también consignan que la pila sedimentaria se completa con facies fluviales. Más recientemente, Spalletti (1995a) hace un análisis facial y arquitectural integrado, indicando que la Formación Barreal se compone de dos secuencias deposicionales constituidas por una asociación de siste mas fluviales entrelazados gravosos y gravo-arenosos, con sistemas lacustres meromícticos y holomícticos en los que se identifican depósitos profundos, de bahía marginal, marginales abiertos, de barras de desemboca dura y de canales distributarios,

La Formación Cortaderita se compone, a su vez, de dos ciclos progradacionales: el inferior, que se inicia con sedimentación lacustre y en barras de desembocadura y culmina con depósitos de sistema fluvial entrelazado, mientras que el siguiente comienza con facies de planicie loéssica tobácea surcada por canales avulsivos y finaliza con un sistema netamente fluvial.

Tras un período de reactivación acompañado por un cambio climático significativo (Fase Río Los Patos, Stipanicic, 1979), las capas de la Formación Cepeda se asignan a un ambiente de abanico aluvial que evoluciona a sistemas entrelaza dos y depocentros fluviales efímeros y de barreales, para terminar con una nueva etapa de reactivación domi nada por depósitos fluviales entrelazados y de flujos de detritos.

Respecto a las secciones más septentrionales (Hilario - El Alcázar), se encuentran elementos que permiten una clara correlación, a excepción del tramo inferior donde los depósitos fluviales - lacustres basales son reemplazados por facies de flujos piroclásticos y de planicie tobácea asociada con fajas de meandros.


Edad

La paleoflora encontrada en estas sucesiones sedimenta rias ha sido estudiada por diversos autores (véase Stipanicic, 1979) y reanalizada en recientes investigaciones de Artabe et al. (1995a) y Ganuza et al.(1995b).

Sobre la base del material fosilífero, el Grupo Sorocayense ha sido asignado por Stipanicic (1979) al lapso Mesotriásico tardío a Neotriásico.

Vale destacar que desde el punto de vista paleoecológico, Artabe et al. (1995 a) han descripto en la Formación Cortaderita un estrato fosilífero en el que definen tres comunidades: una de bosque in situ mesoxeromórfico y con dos estratos arbóreos correspondiente a ambiente fluvio-deltaico, otra monoespecífica (Neocalamites sp.) de áreas anegadizas situadas en márgenes lacustres, y una tercera de bosque con estratos arbóreo y herbáceo-arbustivo.

Por su parte, Zamuner et al. (1995) hacen lo propio en otro estrato fosilífero de la Formación El Alcázar y definen otras tres paleocomunidades, las que se asignan respectivamente a un bosque abierto de corystospermales con troncos in situ y caídos, la segunda pauciespecífica de carácter herbáceo-arbustivo y la última, monotípica (equisetales) que corresponde a zonas litorales bajo la influencia de inundaciones periódicas.

 

SECTOR DE RINCÓN BLANCO

Estratigrafía

Para los depósitos triásicos conocidos como Grupo Rincón Blanco (Borrello y Cuerda, 1965), Stipanicic (1972, 1979, 1983) ha propuesto un esquema estratigráfico, en el que de base a techo se reconocen las Formaciones Ciénaga Redonda (250 m), Cerro Amarillo (150 a 500 m), Portezuelo (100 a 290 m), Carrizalito (130 a 150 m) y Casa de Piedra (200 m). Debe señalarse que un rasgo peculiar de estas unidades es su fuerte variabilidad lateral en potencia. Recientemente, López Gamundi (1994) ha indicado que los espesores del conjunto alcanzan los 2.300 metros.

Stipanicic (1979) caracteriza a la Formación Ciénaga Redonda como una potente sucesión de conglomerados ma cizos de tonalidad gris a rojiza, con procedencia del sustrato local. Continúan areniscas y conglomerados bayos a grises verdosos de la Formación Cerro Amarillo, seguidos por una nueva psefita rojiza (Conglomerado Panul de Borrello y Cuerda, 1965) que pasa a una sucesión dominantemente arenosa con intercalaciones de lutitas y conglomerados lenticulares (Formación Portezuelo).

Estos términos son cubiertos por lutitas bituminosas de la Formación Carrizalito, la que es seguida por nuevos conglomerados y areniscas entrecruzadas grises con niveles de piroclastitas de caída que corresponden a la Formación Casa de Piedra.

Como se mencionara, el Grupo Rincón Blanco representa el registro sedimentario del flanco fallado activo del hemigraben triásico (López Gamundi, 1994). De acuerdo a este autor, los depósitos gruesos basales, cuyos espesores superan los 1.100 m, se componen de un apilamiento de conglomera dos fluviales y de flujos de detritos generados en ambientes de abanico aluvial (alimentado desde el margen oriental de la cuenca) y de planicies entrelazadas. Los depósitos lacustres sobrepuestos son también potentes, ya que alcanzan los 200 m, y están representados en su mayor parte por lutitas bituminosas cuencales.

El tercio superior de la columna triásica muestra la transición desde facies lacustres a fluvio deltaicas y de abanico aluvial distal, lo que es interpretado en términos de decrecimiento gradual en el espacio de acomoda ción de la cuenca.


Edad

Desde el punto de vista paleontológico, la megaflora está pobremente representada en estas unidades, mientras que Bonaparte (citado por Stipanicic, 1979) ha identificado huesos de dicinodontes. Los datos más significativos provienen del estudio palinológico de Yrigoyen y Stover (1970), que permitió correlacionar a las Formaciones Portezuelo, Carrizalito y Casa de Piedra con las Formaciones Potrerillos, Cacheuta y Río Blanco de la Cuenca Cuyana. Las unidades citadas han sido asignadas por Yrigoyen y Stover (1970) y Stipanicic (1979) al Neotriásico.